
Reforma de la Salud,Ciudadanía.-
Chile vive hoy un proceso de Reforma de la Salud, que se gestiona de la mejor forma, con gran oposición inicial pero sin embargo en pleno desarrollo. Uno de los aspectos principales de esta ha sido a partir del 1º de Enero del año 2005 la aplicación de una de las leyes de esta Reforma: la Ley de Autoridad Sanitaria. Esta ha traido al tapete el concepto de Salud Pública.
De hecho hoy existe una Subsecretaría de Salud Pública que releva este concepto.
Al respecto la noción de Salud Pública se confunde con frecuencia con la de responsabilidad del Estado en materia de salud, cuando en realidad no son sinónimos.
El funcionamiento de la salud pública va más allá de las tareas propias del Estado y no abarca todo lo que el Estado puede hacer en el campo de la salud. Si bien existe una serie de responsabilidades indelegables a cargo de este.
Por otro lado las reformas planteadas en el sector de la salud pública conllevan la necesidad de fortalecer la función rectora de la autoridad sanitaria y una parte importante de este papel consiste en hacer cumplir las Funciones Esenciales de la Salud Pública (FESP) que competen al Estado, en sus niveles central, intermedio y local.
Hay, por otra parte, un gran número de dimensiones públicas no estatales que forman parte del universo de actuación de la salud pública.
Así pues, existen ámbitos en los que la sociedad civil lleva a cabo acciones ligadas a la construcción de ciudadania que repercuten en la mejora de la salud de las personas y hay también elementos del capital social que constituyen un aporte a la cultura y al ejercicio de la salud como valor individual y social y como resultado de la intervención colectiva que se suma a las actuaciones del Estado en esta materia.
Por otra parte en las últimas décadas la autoridad sanitaria en Chile volcó su energía y sus recursos a resolver los problemas derivados de la provisión directa de servicios de atención médica a la población más pobre, en medio de expectativas sociales crecientes. La persistente -y por cierto necesaria- focalización de la autoridad sanitaria en la provisión directa, trajo como consecuencia el debilitamiento de su rol rector, perdiendo actualidad e influencia en la conducción sanitaria global del sector.
En lo sustantivo, a consecuencia de las transformaciones estructurales producidas por la Reforma sectorial la separación de funciones entre el ente regulador, llamado genéricamente autoridad sanitaria y el ente a cargo de la provisión, llamado genéricamente red asistencial- la población espera la emergencia de una autoridad sanitaria regional y nacional que sea capaz de garantizar un adecuado control de los problemas de salud pública, de garantizar la existencia de un sistema de protección suficiente, universal y sustentable frente a los eventos de enfermedad y de garantizar la máxima calidad posible en la provisión de servicios de salud para todos.
Pero también espera una autoridad sanitaria que le convoque a participar, que considere sus preferencias y que le convenza cuando la llama a modificar los estilos de vida. Una autoridad en la cual cree y confía.
Es probable que por este camino empecemos a ejercer lo que llamamos Ciudadanía en Salud.
Dr.Mario Dastres
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